29.6.14

no son nada...

No habrá carta de despedida, ni palabras que busquen anudar sentimientos y sensaciones a estos quince años. No escribiré un adiós, ni pondré palabras a este tiempo. Me iré a la francesa, sin hacer ruido, simplemente poniendo un pie tras otro sin mirar atrás, para no convertirme en una estatua de sal.  Atrás quedan madrugones, anécdotas, retos,  horas y compañeros de trabajo. Experiencias de vida, y algunos amigos.

Hasta los cardos, acaban mostrando sus preciosas flores…  aunque uno ya no esté ahí para verlas... Sorry!  ¡mi brújula ya marca otra dirección!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuándo?

Ojo de fuego dijo...

Bufff... Cambio de camino. Son momentos de reflexión, de destino, de dirección y hasta de objetivos...

Ánimo!!!
Besos