29.11.14

Demasiado ruido

A veces  tengo miedo de que este silencio acabe arrojándome al olvido, que este tren en el que  estoy subida acabe descarrilando, y nadie se dé cuenta de que ya no estoy.   Vivo atrapada en una telaraña, esperando que el miedo no acabe devorándome, mientras camino por este laberinto, donde aún no se ve el final del túnel.

Miro atrás, y me pregunto dónde quedó aquella ilusión por recorrer lugares abandonados, por congelar momentos, por  dibujar paraísos, …

Me han ido robando la ilusión, o he dejado que me la roben. He dejado que el silencio vaya ganando su batalla, y la rutina suene como una dulce melodía, en medio de tanto ruido que me rodea. Demasiado alboroto para alguien al que le flaquean las fuerzas y las ganas de ser un Quijote de este siglo. Quizá me haya hecho vieja, y no me he dado cuenta, …

5 comentarios:

El búcaro dijo...

Me ha recordado eso que escribes a una reflexión que hoy hacía yo en un correo. Evidentemente somos más "mayores", pero eso no quiere decir que hayamos perdido las ilusiones, sino que tenemos que esforzarnos más para mantenerlas o encontrar otras nuevas! La ilusión es imprescindible para seguir despertándonos cada mañana con una sonrisa. Un besote.

Brisa dijo...

Nuestras vidas estar interconectadas por esas redes, en las que a veces rebotamos, como el sonido rebota en el silencio... solo eso.

Puede que la clave esté en ese camino intermedio que nos ofrece la vida.

Un abrazo relleno de motitas de risas.

Ojo de fuego dijo...

Te has preguntado por qué sigue habiendo primaveras. ¿Por qué aunque las hojas caigan en otoño sigue habiendo ese renacer? La vida es como una vía de tren y tú eres ese tren que continúa. En algunas estaciones, se bajará gente, y en otras subirá... Puede que con el tiempo, los que se han bajado suban y los que se han subido bajen... Y habrá gente que nunca se bajará y gente que nunca subirá... Pero hay que darle una oportunidad a los que suben... Y si deciden subirse por algo será...

El camino continúa, nosotros hemos de decidir como continuar... y te aseguro de que no depende de los demás si no de uno mismo...

Besos

Miguel Perez dijo...

Hay días en los que uno está más melancólico, y días en los que está más eufórico. Es cíclico, pasa una y otra vez. Tu eres maravillosa, lo sabes, y lo sabe quien te conoce. Un fuerte abrazo¡¡

Elena Martín Melero dijo...

te leo ahora, espero que hayas recuperado el ánimo, que ese ruido haya desaparecido y oigas de nuevo mensajes de optimismo,

besos