22.9.16

Paradojas de la vida

Vivimos en la era de las comunicaciones, tenemos al alcance de la mano todo lo que se puede comprar,  todo lo que se puede ver,… todo parece accesible sin movernos de la silla,  mientras los demás parecen saber más de nosotros, que nosotros mismos.
Vivimos en la era de vivir para afuera, de retransmitir cada paso que damos,  de poner un amplificador sobre todo, sea música o ruido.   Todo vale, todo se mezcla, todo se vende,…
Diógenes está ganándonos la partida…
Nos comunicamos, pero nuestra voz se oye menos que nunca; hablamos, pero cada vez hay superficialidad en lo que decimos; nos vemos, pero no nos sentimos.
Tenemos de todo y nos sentimos más vacíos que nunca; cientos de  amigos, y nadie que nos dé un abrazo; mil imágenes para auto convencernos de que  hemos estado allí,  que somos así, o cómo lo hemos disfrutado...
Parece que necesitásemos contar nuestra vida para vivirla, y se nos olvida que quien  está con nosotros ya la conoce, y  al resto no les interesa…y si un día alguien se nos acerca suficientemente, permitámonos el placer de disfrutar contándosela ... (o escuchándola)

1 comentario:

Pensamientos dijo...

Es la era de la hipercomunicación. La gente muestra una parte de su vida en la red con la finalidad de sentirse querido, arropado, envidiado,... Hay quienes se preocupan más por como ven su vida los demás que por como la viven realmente, pero no es nada nuevo, siempre ha sucedido, lo que pasa es que ahora llega a más público y se hace con fotos y vídeos. El aparentar siempre ha existido, sólo ha cambiado el medio.
Como bien dices, están los amigos de la red y los de verdad. Los del "me gusta" y los que realmente te quieren y se preocupan por ti. En cada uno está fomentar unos u otros.