29.1.14

La sonrisa de las mujeres. Nicolas Barreau

[…] Mis pequeñas notas se agarran al papel pintado como mariposas tropicales, momentos capturados que no tienen  otra misión que permanecer a mi lado, y cuando abro el balcón y una suave corriente de aire barre la habitación, tiemblan un poco, como si quisieran echar a volar.

[…] A veces se sale para ir a algún sitio. Y a veces se sale  sólo para andar y andar y seguir andando, hasta que la niebla se disipa, la desesperación disminuye o se acaba de meditar una idea.

[…]  Cuando se es desgraciado, o no se ve nada y el mundo carece de importancia, o se ven las cosas demasiado bien y todo adquiere de pronto un significado

[…]  Cuando se envía una carta siempre se pone algo en movimiento. Se inicia un diálogo. Se quieren compartir novedades, vivencias y sensaciones, o se quiere saber algo. Una carta tiene siempre un remitente y un destinatario. Por lo general, da pie a una respuesta, a no ser que se escriba una carta de despedida. Pero incluso entonces lo que se escribe está dirigido a una persona y, a diferencia de lo que se escribe en un diario, provoca una reacción en alguien.

[…] primera frase con la que empieza un libro es como la primera mirada entre dos personas que no se conocen

1 comentario:

Ojo de fuego dijo...

Leí este libro hace un año. Me encantó. Me divertí mucho con la situación del protagonista (el chico). La situación en la que se había metido y como salir de ella...

Me parece un libro muy entretenido y divertido.

Besos