20.5.08

Puntos suspensivos

No es el punto final. Ni siquiera un punto y aparte. Es un punto y seguido en esta historia que aún le quedan capítulos por escribir. Desde lejos, con la mirada aséptica, todo se ve nítido en ese laberinto que sólo tiene un salida. Desde más cerca, cuando uno cruza la barrera de la piel, y uno se calza unos zapatos que no son los suyos, todo se ve más borroso. El miedo es el compañero de viaje en esas idas y vueltas, en ese ni contigo ni sin ti; y los sentimientos, ese fuego que se niega a apagarse, aunque la razón muestre la dinamita sobre la que camina.

Llueve y seguirá lloviendo. Dejará que la lluvia empape su piel y arrastré hacia el mar su autoestima sin buscar un refugio donde guarecerse. Seguirá deambulando en esa maraña que sólo ella conoce, empequeñeciendo en cada tic tac, callando y mirando hacia otro lado, cerrando los ojos con la esperanza de que al abrirlos, todo haya sido una simple pesadilla.

Estoy bien” repite, como si al hacerlo se auto convenciese, y dibujará una realidad allí donde hay más sombras que luces… Demasiados puntos suspensivos que se suceden como un “más de lo mismo”, como puntas de iceberg imposibles de ocultar…

Es una marioneta movida por hilos invisibles de una mezcla con sabor amargo, un juguete roto que aún se mantiene en pie a la espera de un próximo enviste. Oye pero no escucha. Dice pero no hace.

Y sigue ahí, esperando como aquel que oye llover... Tal vez, aún no haya llegado su momento de abrir el paraguas y ponerse a caminar…

15.5.08

Pintar a oscuras

Aunque sus dedos serán pinceles y mi piel el lienzo donde plasmar el coqueteo del artista con sus musas...

A pesar de que aún queden caricias en su paleta de colores y tonalidades de seducción por descubrir entre los claros oscuros de los latidos y los gestos que se derriten en el calor de sus labios...

Pese a esa sencillez que te desarma y desnuda con sólo verte reflejada en sus pupilas, que te hace sentir pequeña, tímida mientras sonroja tus mejillas…

Pese a esa mirada que flirtea y juega a rebuscar cosquillas en las noches eternas, que hace despertar la fiera que duerme…

A pesar de que su aliento sea la inmensidad en la que perdernos y dejarnos arrastrar por este arrebato...

Aunque la cobardía sea el obstáculo en este pasatiempo, yo no podría negar la tentación que supone los fuegos artificiales que se prenden cada noche, entre los sudores de estos desvaríos que sueñan en voz alta, y esa lluvia que seguirá lloviendo mientras pintamos a oscuras…

11.5.08

Gotas de nostalgia

No sé qué tiene la nostalgia que me seduce tanto, ese mirar desde el otero de un tiempo que va muriendo en cada instante, ver en esas flores marchitas las primaveras vividas y sentir como el corazón palpita al compás de otros sones.

Me gusta la idea de bajar del escenario, subir el cuello del abrigo y empezar a caminar por una calle desierta una noche de lluvia mientras mis pensamientos se entremezclan con el ruido de unos tacones a lo lejos. Volver a ese punto inicial que, aunque existiese, ya no sería el mismo que entonces.

Me atrae la idea de perderme entre la niebla del olvido, volar entre ese mundo de posibilidades fugaces sorteando realidades y sueños.

Tengo tatuado en el alma ese viaje frágil hacia el mañana, este ahora que se desvanece en el siguiente tictac. No sé cuando encontré en el silencio ese compañero de butaca, que mientras conversa con mi conciencia, va mostrándome desde la ventana de este tren en marcha, paisajes que huyen despavoridos de nuestra mirada. Todo es efímero. A veces también el olvido

8.5.08

Playas de invierno

Te conocí cuando deambulaba por los días, arrastrando los pies y con la mirada perdida. Cuando los tonos grises se habían acomodado en la retina, y el brillo de la ilusión se había transformado mate. Eran amaneceres de resaca sin alcohol en sangre. Etapas con más sombras que luces. Viajes con billetes de solo ida y trenes que se alejan en el horizonte. Era el vértigo del miedo al caer al vacío, turbulencias frente a un acantilado.

Fueron paseos nocturnos en una playa sin arena. Postales sin sello ni dirección. Gotas de rocío que se evaporan con los primeros rayos de sol. Palabras vacías que el eco de las circunstancias las llenan de sentido y magia.


Te hallé cuando el hastío arañaba mis entrañas, sentado en un banco nevado de un jardín de invierno, dibujando filigranas con el aliento de tu respiración como un poeta urbano que llena de recuerdos los rincones olvidados. Y algo pasó contigo. No quiero echarte de menos, no quiero que el tiempo borre tu silueta de ese lugar. Quiero saber que tantas veces como vuelva, allí podré encontrarte, aunque no sepas que decirme, aunque no sepa que decirte; aunque el alma y el tiempo se nos escapen de las manos, y la nostalgia inunde nuestros silencios compartidos.

7.5.08

Espejos convexos

Hijos de miedos e incertidumbres, de sueños y realidades nos asomamos a ese mundo repleto de espejos. Como flores silvestres en primavera, dejamos que el murmullo del agua del río deleite nuestros oídos, y haga volar nuestra fantasía.

Sabemos que en ese paraíso hay fuentes donde las sombras se reflejan. Pura transparencia donde las imágenes se atrapan como cantos de sirena. Voces que dibujan cabriolas en el aire, que a veces son como surtidores de pensamientos sinceros y otras, chorros de agua perfectamente coordinados para proyectar lo que viene bien decir o lo que gustaría escuchar.

Momentos perdidos en algún recoveco de esa realidad que aprieta los ojos y tapa sus oídos para no escuchar las señales de advertencia, mientras baila la danza de las fantasías.

Espejos convexos que coquetean con nuestras retinas, que al tiempo que nos buscan, buscamos, que nos miran y miramos, que luchan por unir la imagen a su reflejo…

5.5.08

Cárceles sin barrotes

Para alguien que fantasea con difuminarse entre la niebla efímera de algún amanecer de primavera, la vida es una cárcel sin barrotes, y el día a día, una condena que cumplir por un delito cometido...

Para alguien que piensa que las respuestas están entre los pétalos de una flor que se deshoja entre monosílabos, la vida se balancea en un columpio de esperanza y nostalgias con olor a naftalina.

Para alguien que sueña con navegar por el río del olvido, subido a la barca de los sueños imposibles, la ilusión se deshilacha entre promesas incumplidas y futuros sedientos de posibilidades

Para alguien que busca entre las palabras un hueco por el que escapar de esa cárcel sin barrotes, la vida no tiene nombre propio ni apellidos, es una postal sin remitente que deambula de buzón en buzón hasta perderse.

Y así desnudando el alma en cada línea, arrancando jirones de esa piel tatuada por la gramática de la resignación, va hipotecando ilusiones entre los trazos que dibuja el camino recorrido…

1.5.08

Noches mágicas

Me atrae la noche, ese momento en el que las ventanas iluminadas de la ciudad se empiezan a apagar y los ruidos de la naturaleza empiezan a salir de sus escondrijos. Me seducen esos instantes en los que las luces se atenúan poco a poco, hasta hacerse casi oscuridad mientras los demás sentidos se despiertan. Me embriaga la combinación del miedo a lo inesperado y el placer de disfrutarlo, la sensación de vivir y soñar convertidas en la misma cara de la moneda.

Me atrae la noche, ese escenario que abre el telón cada madrugada esperando algún espectador con insomnio, ese tintineo de estrellas y arrumacos a la luz de la luna, ese silencio acompasado por los latidos del corazón, esas confidencias que sólo uno es capaz de pronunciar en voz alta a esas horas. También ese momento en el que uno se deja engatusar por Morfeo, por sus caricias y promesas, por su labia y juegos de magia,..

Me atrae la luz, las imágenes, pero me siento más creativa cuando no hay más luz que la de los sentidos... y caigo en ese embrujo que se dibuja a través de ellos y se colorea con palabras