5.7.15
El siguiente, por favor
3.7.15
Cosecha
Son tiempos de siega, de discernir el trigo de la paja, de recoger el esfuerzo realizado, que no siempre se ve recompensado,… tatuajes dorados que se tornan efímeros a la llegada del otoño, cambios de piel que dejan al descubierto cicatrices que nos recorren…
Son tiempos de perder la vista en el horizonte, de mecer el alma y acariciar la piel; de caminar sin miedo, …
26.6.15
Ni sin ti
Empecé a escribir para hilvanar pensamientos y escupir sensaciones que la mayoría de las veces, guardar hacía daño. Recuerdo que en ocasiones, me preguntaban por esa tristeza que emanaba en mis artículos, esa nostalgia que arrastraba de tiempos que fueron quizá no mejores, pero si distintos... y me animaban a escribir en otros registros. Resulta difícil hacerlo, cuando el empujón que nos lleva al folio o la pantalla en blanco suele ser hablar con nosotros mismos como si fuésemos nuestros mejores amigos, y descargar la tensión que en la vida real nos aprieta. Escribimos como si estuviésemos hablando, pero adornamos el artículo por miedo a que si nos leen, nos descubran, y nos sintamos más y más vulnerables. Nos escondemos tras seudónimos, ponemos cientos de cerrojos a nuestra intimidad, pero contradictoriamente, necesitamos unas palabras de ánimo, que nos suenen a campanillas, en los días grises. Y cuando alguien se acerca demasiado a nosotros, cuando sentimos que nos descubren, la primera reacción es salir corriendo, porque nos sentimos más desnudos que si estuviésemos sin ropa. Probablemente él que lee, saca conclusiones bien distintas a las que intentamos trasladar, pero el miedo nos hace sentir frágiles. Escribir me ha hecho racionalizar muchos momentos de mi vida, poner colores a días grises, conocer a gente extraordinaria, y descubrir ese yo, que a menudo se esconde tras la rutina. A veces me hubiese gustado poder inventar historias, trasladar a un papel momentos dulces (que los ha habido, que los hay) pero la inspiración es caprichosa y entonces se esconde... He perdido la cuenta del tiempo que llevo escribiendo (aunque últimamente eso sea más utopía que realidad), pero siempre estaré agradecida a las personas que a través del blog, conocí,.. Lástima que la vida nos haya arrastrado a otros rincones, o castigado al silencio…
No todo lo que se lee, pasó, o pasó así… gracias por estar ahí
8.4.15
Quién
Y quién te escucha a ti , me decías, en quién te refugias en los días de tormenta, cuando un terremoto sientes bajo tus pies,..
Y quién está ahí, cuando las piezas del rompecabezas no casan, cuando todo se tambalea, y te sientes cada vez más pequeña…
Y quién sueña contigo, y te hace soñar despierta, quién te mima hasta sacar lo mejor de ti, quién podría vivir sin ti, pero contigo su vida tiene más ilusión…
9.3.15
germinando...
Soy de tiempos donde la primavera se cuela tímidamente en un invierno que agoniza; de rayos de sol que acarician suavemente las mejillas; de cielos azules y briznas de hierbas que asoman en la tierra. Adoro esa época que invita soñar, que embelesa con promesas encerradas en colores y fragancias nuevas…
Es volver a la casilla de salida, con zapatos nuevos y vestido de domingo.
Adoro estos momentos en los que la magia puede convertir nada en todo, en los que el lienzo aún está en blanco y la paleta parece un arco iris, en los que las letras aún no son palabras , y las posibilidades son tantas como nos atrevamos a imaginar…
Es volver a ser niño, en la noche de reyes.
Me encanta estos instantes en los que la vida surge a borbones por todos los poros de la piel, y juega seducirnos como la primera vez…
25.2.15
Hoy. Entonces
29.11.14
Demasiado ruido
A veces tengo miedo de que este silencio acabe arrojándome al olvido, que este tren en el que estoy subida acabe descarrilando, y nadie se dé cuenta de que ya no estoy. Vivo atrapada en una telaraña, esperando que el miedo no acabe devorándome, mientras camino por este laberinto, donde aún no se ve el final del túnel.
Miro atrás, y me pregunto dónde quedó aquella ilusión por recorrer lugares abandonados, por congelar momentos, por dibujar paraísos, …
Me han ido robando la ilusión, o he dejado que me la roben. He dejado que el silencio vaya ganando su batalla, y la rutina suene como una dulce melodía, en medio de tanto ruido que me rodea. Demasiado alboroto para alguien al que le flaquean las fuerzas y las ganas de ser un Quijote de este siglo. Quizá me haya hecho vieja, y no me he dado cuenta, …
3.11.14
Marcela
Hoy te has ido. Hoy me siento más huérfana. ¡Qué feliz he sido a tu lado, contigo!