Cuando alguien le dice que no cambie nunca, que siga así, no puede evitar reírse por lo bajo mientras en su cabeza se ilumina una luz de warning. Tiene la sensación de que apenas si han probado el postre, y no puede dejar de preguntarse si serán capaces de acabarlo sin vomitar o, por el contrario, el sabor de su carácter será demasiado intenso para los estómagos delicados...
En este paseo entre el amor y el odio, casi siempre hay una incógnita que despejar: el tiempo. ¿Cuánto pasará antes de que giren sobre sus talones y recorran los pasos dados, pero en la otra dirección? ¿Qué tiene el fuego que igual que nos atrae nos quema? ¿Saldrán corriendo cuando el cielo se oscurezca y amenace tormenta o seguirán ahí, esperando que aparezca el arco iris?
Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único.
Agatha Christie