3.2.14
29.1.14
La sonrisa de las mujeres. Nicolas Barreau
[…] Mis pequeñas notas se agarran al papel pintado como mariposas tropicales, momentos capturados que no tienen otra misión que permanecer a mi lado, y cuando abro el balcón y una suave corriente de aire barre la habitación, tiemblan un poco, como si quisieran echar a volar.
[…] A veces se sale para ir a algún sitio. Y a veces se sale sólo para andar y andar y seguir andando, hasta que la niebla se disipa, la desesperación disminuye o se acaba de meditar una idea.
[…] Cuando se es desgraciado, o no se ve nada y el mundo carece de importancia, o se ven las cosas demasiado bien y todo adquiere de pronto un significado
[…] Cuando se envía una carta siempre se pone algo en movimiento. Se inicia un diálogo. Se quieren compartir novedades, vivencias y sensaciones, o se quiere saber algo. Una carta tiene siempre un remitente y un destinatario. Por lo general, da pie a una respuesta, a no ser que se escriba una carta de despedida. Pero incluso entonces lo que se escribe está dirigido a una persona y, a diferencia de lo que se escribe en un diario, provoca una reacción en alguien.
[…] primera frase con la que empieza un libro es como la primera mirada entre dos personas que no se conocen
23.1.14
La Libreria De Las Nuevas Oportunidades - Banerjee Anjali
[...] Todos formamos parte de algo más grande que nosotros mismos
[...] No estoy seguro de lo que me espera ni de quién seré. Lo sabré cuando llegue allí.
[...] recuerda: a veces tienes que lanzarte al vacío, arriesgarte, coger la vida a manos llenas, aunque solo sea por un día.
[...] el mundo seguía girando a toda velocidad mientras yo avanzaba a paso de tortuga, como si llevara piedras en los bolsillos, sin más ambición que sobrevivir a cada nuevo día.
2.1.14
Brújulas que buscan sonrisas perdidas [Alberto Espinosa]
Todo es tan falso en los hoteles... La mesa que preside la habitación donde nunca escribirás... Las cartas con sobres con el membrete del hotel que nunca enviarás ni saldrán de esa carpeta negra que los contiene... Los potecitos del baño llenos de productos de colores que nunca utilizarás pero que seguramente acabarán en tu maleta... Luego en tu baño... Y un par de años más tarde en tu basura... Sin usar... Ciclo curioso de vida el de estos potecitos de colores... Aunque quizá no difiere tanto del de algunas personas...
la gente vive tan veloz que a veces se va a dormir sin ninguna reflexión...
... Mi mujer siempre decía que cuando algo era irrepetible, había que respirarlo... Ella inspiraba recuerdos... Sobre todo olores de verano... Decía que los guardaba para cuando llegara el invierno.
—¿Has perdido todas las sonrisas? Tengo una en el puño... Y me mostraba su puño cerrado. —Si quieres te la regalo... Abro el puño y la coges al vuelo... Y ella abría el puño y yo sonreía... Era automático.
Cuántas veces en la vida, al revivir en nuestra piel situaciones que otras personas han sufrido, descubrimos la gravedad, el dolor y los inconvenientes que eso supone. El cambio de ángulo, el pasar por el tamiz del yo...
su teoría del retrovisor... Y es que había observado muchas veces el cuerpo humano y decía que nos faltaba insertarnos un retrovisor para ver qué había detrás nuestro. Consideraba que no tenía sentido que siempre miráramos adelante sin saber las oportunidades que hay detrás... Ella opinaba que lo que nos precede tiene la clave de lo que nos acontecerá... Decía que le parecía increíble que todos fuéramos por la calle con ese cuerpo humano sin retrovisor... Un pequeño gran fallo de la creación... Es por ello que muchas veces giraba ciento ochenta grados su cuerpo en busca de poder observar lo que la naturaleza le había escatimado...
Siempre he creído que una persona que no permite que vean sus ojos siente mucho placer o mucho dolor... Y es que cuando los cierras completamente sólo puede significar que estás en tu propio mundo... Y los mundos propios suelen ser tan personales que necesitas que el exterior no te salpique...
—Lo más complicado en este mundo es no reaccionar de la misma manera a estímulos parecidos. Te hieres y te entristeces... Deseas algo y lo observas... Y a veces no sabes si hacer algo, paralizarte o justo lo contrario... Cada persona tiene reacciones, resortes que provienen de su infancia... Los resortes nos causan infelicidad porque nos llevan a los mismos lugares, y en esos lugares ya hemos estado y vuelve a haber ahí decisiones y nuevos resortes que nos llevan a otros sitios semejantes al primero donde estuvimos... Y cambiar los resortes o las costumbres es casi imposible porque desactivas uno y aparecen diez... Yo te propongo que me permitas cambiar mis resortes a tu lado. No los juzgues y no los pongas en cuestión. Y yo haré lo mismo por ti... Te permitiré cambiar, que hurgues en tu interior, que me ofrezcas otra versión de ti mismo y no la juzgaré... Quiero que llegues a ser tú mismo conmigo... Que tu resonancia interna, eso que te hace vibrar, suene igual que tu resonancia exterior... Que te sientas uno sólo... Que no necesites buscar la respuesta porque ya la tienes dentro de ti...
23.12.13
Lagrimas de San Lorenzo. Julio Llamazares
11.12.13
Cuando nadie me ve, cuando abrazada a la almohada añoro lo que no tengo, cuando la razón y las circunstancias se quedan en un rincón, y la piel es la que habla en primera persona…
Cuando nadie hay más que uno mismo, y no hay más que inventariar que lo que uno tiene o piensa que tiene…. Cuando uno se reprocha en voz alta eso que calla frente a la luz del día…
¡Qué difícil es vivir en esta montaña rusa!
29.11.13
Me pido
Me pido la primera sonrisa de cada mañana y el último pensamiento antes del beso de Morfeo...
Me pido el abrazo reconfortante, la mirada cómplice, los sueños compartidos…
Me pido el arcoíris tras la tormenta, el olor a tierra húmeda, el sonido del agua…
Me pido caricias garrapiñadas, nubes de dulces ilusiones, bastones de caramelo y esperanza…
Me pido besos edulcorados, afectos incondicionales, momentos llenos de risas…
31.7.13
como uno de Noviembre
" Parece que fue ayer" , podría decir pero mentiría, cuando puse un punto final a esa encrucijada a la que volvía como punto de encuentro , confesionario, o simple reclinatorio donde apoyar las rodillas y dejar fluir los ideas que albergaba mi cabeza en ese momento. El tiempo se mide en diferente escala en este aspecto de mi vida. Escribir fue un compañero de viaje importantísimo en algunos momentos, un reportero narrando mil conflictos interiores, un buscador de ilusiones, un registrador de instantes efímeros que fueron todo, y en el fondo, nada…
Aquel A+, fue la puerta que se cierra para poder abrir las ventanas, el punto final que nos libera del lastre, el cerrar los ojos para poder ver… Probablemente fue una de las mejores decisiones que haya tomado en los últimos años. A veces uno necesita desnudar su alma, expresar sentimientos y sensaciones sin metáforas, colocarse frente a sí mismo y concretar esos runrunes que nos carcomen por dentro. Dicen que cuando uno saca sus ideas de su interior al exterior les está dando alas para que se materialicen…
Estas líneas sólo son flores sobre algo muy querido, como un uno de Noviembre