13.2.14

La vida era eso. Carmen Amoraga

[…] amurallar el propio sentimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior

[…] te pasás la vida tramando sueños y luego posponiéndolos, ya habrá tiempo para todo, para el viaje, para el velero, para la vuelta al mundo... Y luego la vida se acaba de repente...

[…] Hay dos formas de ver la vida: una es no creer en los milagros y la otra es creer que todo es un milagro.

[…] el amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en las ganas de dormir con alguien

[…] cuando las cosas son demasiado difíciles, hay que aplicar la teoría del mínimo común múltiplo.

[…] recordad que, aun si lo perdéis de vista por un momento, el sol sigue allí.

[…] No basta con llegar a la meta. El camino es importante también.

[…] Pero el amor es un invitado inoportuno que llega cuando no se le espera

[…] decir las cosas no implica sentir las cosas.

[…] Pero yo necesitaba volver, volver aquí para reír de nuevo, para no estar sola, para no dejar caer sobre mis hombros todo el peso de esto que pesa tanto, que duele tanto también. No sabés lo bien que me ha hecho hoy estar con mi mamá, sentir su calor, sentir el calor de toda la gente que me ha abrazado.

[…] la duración media de un abrazo entre dos personas es de tres segundos, pero los investigadores han descubierto que, cuando dura un poco más, sólo unos segundos más, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente. Dicen los científicos que un abrazo sincero produce oxitocina, ya saben, la hormona del amor, y por eso abrazar nos relaja, nos hace sentir seguros, y calma nuestros temores. Leo que esto sucede cada vez que tenemos a una persona en nuestros brazos, como cuando acunamos a un niño, o cuando acariciamos un perro o bailamos agarrado con alguien, o un amigo nos sostiene con su hombro.

4.2.14

Una tienda en Paris. Maxim Huerta.

[...] La asignatura más difícil de mi vida había sido encontrar grietas para escapar

[...]  Aceptar. Ese verbo que aparece tan pronto en el diccionario y que tarda tanto en irse.

[...]  Siempre es demasiado pronto, siempre es demasiado poco.

[...] El peor sentimiento no es estar solo. Es ser olvidado por alguien que tú nunca vas a olvidar.

[...] Quiero ser niño hasta que llegue la vejez. Cuando ya no tenemos ganas de evolucionar, empezamos a morir lentamente, se nos escapa el niño.

[...] Nadie va a caminar por usted. Deje de dar rodeos a su vida y trepe allí donde quiera subir

[...] El color no se busca, aparece

[...]—Porque está feliz. Por eso ve el color.

[...] mientras quedan restos de tristeza no hay manera de colorear la vida

[...] No puedes ser feliz en el borrón, debes limpiar el lienzo.

[...] La casualidad nos da siempre lo que nunca se nos hubiese ocurrido pedir 

[...] Quien huye de la verdad acaba tropezándose con ella. Una cree que va a durar toda la vida y que va a tener tiempo para corregir sus errores, pero no. Los errores se encargan de echarnos sal en los ojos.


http://www.youtube.com/watch?v=uc6QfFVDomc

3.2.14

"Si quieres entrar en mi vida, entra. 
Si quieres salir de mi vida, sal. 
Pero no te quedes en la puerta porque estorbas" 

29.1.14

La sonrisa de las mujeres. Nicolas Barreau

[…] Mis pequeñas notas se agarran al papel pintado como mariposas tropicales, momentos capturados que no tienen  otra misión que permanecer a mi lado, y cuando abro el balcón y una suave corriente de aire barre la habitación, tiemblan un poco, como si quisieran echar a volar.

[…] A veces se sale para ir a algún sitio. Y a veces se sale  sólo para andar y andar y seguir andando, hasta que la niebla se disipa, la desesperación disminuye o se acaba de meditar una idea.

[…]  Cuando se es desgraciado, o no se ve nada y el mundo carece de importancia, o se ven las cosas demasiado bien y todo adquiere de pronto un significado

[…]  Cuando se envía una carta siempre se pone algo en movimiento. Se inicia un diálogo. Se quieren compartir novedades, vivencias y sensaciones, o se quiere saber algo. Una carta tiene siempre un remitente y un destinatario. Por lo general, da pie a una respuesta, a no ser que se escriba una carta de despedida. Pero incluso entonces lo que se escribe está dirigido a una persona y, a diferencia de lo que se escribe en un diario, provoca una reacción en alguien.

[…] primera frase con la que empieza un libro es como la primera mirada entre dos personas que no se conocen

23.1.14

La Libreria De Las Nuevas Oportunidades - Banerjee Anjali

[...] Soy otra, alguien que nunca fui, o quizá alguien que siempre he sido.

[...] Todos formamos parte de algo más grande que nosotros mismos

[...] No estoy seguro de lo que me espera ni de quién seré. Lo sabré cuando llegue allí.

[...] recuerda: a veces tienes que lanzarte al vacío, arriesgarte, coger la vida a manos llenas, aunque solo sea por un día.

[...] el mundo seguía girando a toda velocidad mientras yo avanzaba a paso de tortuga, como si llevara piedras en los bolsillos, sin más ambición que sobrevivir a cada nuevo día.

 

2.1.14

Brújulas que buscan sonrisas perdidas [Alberto Espinosa]

Todo es tan falso en los hoteles... La mesa que preside la habitación donde nunca escribirás... Las cartas con sobres con el membrete del hotel que nunca enviarás ni saldrán de esa carpeta negra que los contiene... Los potecitos del baño llenos de productos de colores que nunca utilizarás pero que seguramente acabarán en tu maleta... Luego en tu baño... Y un par de años más tarde en tu basura... Sin usar... Ciclo curioso de vida el de estos potecitos de colores... Aunque quizá no difiere tanto del de algunas personas...

 

la gente vive tan veloz que a veces se va a dormir sin ninguna reflexión...

 

... Mi mujer siempre decía que cuando algo era irrepetible, había que respirarlo... Ella inspiraba recuerdos... Sobre todo olores de verano... Decía que los guardaba para cuando llegara el invierno.

 

—¿Has perdido todas las sonrisas? Tengo una en el puño... Y me mostraba su puño cerrado. —Si quieres te la regalo... Abro el puño y la coges al vuelo... Y ella abría el puño y yo sonreía... Era automático.

 

Cuántas veces en la vida, al revivir en nuestra piel situaciones que otras personas han sufrido, descubrimos la gravedad, el dolor y los inconvenientes que eso supone. El cambio de ángulo, el pasar por el tamiz del yo...

 

su teoría del retrovisor... Y es que había observado muchas veces el cuerpo humano y decía que nos faltaba insertarnos un retrovisor para ver qué había detrás nuestro. Consideraba que no tenía sentido que siempre miráramos adelante sin saber las oportunidades que hay detrás... Ella opinaba que lo que nos precede tiene la clave de lo que nos acontecerá... Decía que le parecía increíble que todos fuéramos por la calle con ese cuerpo humano sin retrovisor... Un pequeño gran fallo de la creación... Es por ello que muchas veces giraba ciento ochenta grados su cuerpo en busca de poder observar lo que la naturaleza le había escatimado...

 

Siempre he creído que una persona que no permite que vean sus ojos siente mucho placer o mucho dolor... Y es que cuando los cierras completamente sólo puede significar que estás en tu propio mundo... Y los mundos propios suelen ser tan personales que necesitas que el exterior no te salpique...

 

—Lo más complicado en este mundo es no reaccionar de la misma manera a estímulos parecidos. Te hieres y te entristeces... Deseas algo y lo observas... Y a veces no sabes si hacer algo, paralizarte o justo lo contrario... Cada persona tiene reacciones, resortes que provienen de su infancia... Los resortes nos causan infelicidad porque nos llevan a los mismos lugares, y en esos lugares ya hemos estado y vuelve a haber ahí decisiones y nuevos resortes que nos llevan a otros sitios semejantes al primero donde estuvimos... Y cambiar los resortes o las costumbres es casi imposible porque desactivas uno y aparecen diez...  Yo te propongo que me permitas cambiar mis resortes a tu lado. No los juzgues y no los pongas en cuestión. Y yo haré lo mismo por ti... Te permitiré cambiar, que hurgues en tu interior, que me ofrezcas otra versión de ti mismo y no la juzgaré...  Quiero que llegues a ser tú mismo conmigo... Que tu resonancia interna, eso que te hace vibrar, suene igual que tu resonancia exterior... Que te sientas uno sólo... Que no necesites buscar la respuesta porque ya la tienes dentro de ti...

23.12.13

Lagrimas de San Lorenzo. Julio Llamazares


[...]  el mundo era una ruleta que daba vueltas sin detenerse, pero, desde hace ya años, aquella noria se ha convertido en una gran rueda que sólo gira si se la empuja. Y para empujarla hacen faltan fuerzas, esas fuerzas que a mí empiezan ya a faltarme

[...]  Nos pasamos la mitad de la vida perdiendo el tiempo y la otra mitad queriendo recuperarlo

[...] las palabras, sin nada que nombrar, se borran

[...] todas las épocas se terminan y lo mejor es dejar que se desvanezcan en lugar de prolongarlas artificialmente en el tiempo como he visto hacer a muchos ignorando que la naturaleza de éste es precisamente su fugacidad.

11.12.13

Cuando nadie me ve,  cuando abrazada a la almohada añoro lo que no tengo, cuando la razón y las circunstancias se quedan en un rincón, y la piel es la que habla en primera persona…


Cuando nadie hay más que uno mismo, y  no hay más que inventariar  que lo que uno tiene o piensa que tiene…. Cuando uno se reprocha en voz alta eso que calla frente a la luz del día…


¡Qué difícil es vivir en esta montaña rusa!