17.8.22

V

 

Aquellos mensajes eran botellas  que el mar arrojaba a mis  pies erróneamente.  No pedían auxilio, al menos explícitamente;  pero me imaginé tantas situaciones detrás de  ellos,  que cada vez entendía menos   el comportamiento de quien los enviaba ni de quien los  recibía…

Por qué seguimos recordando viejas canciones que nos llevan a momentos  únicos, pero no por ello felices, por qué nos seguimos fustigando con las dudas cuando podríamos   intentar aclararlas  si las expresásemos en voz alta,  por qué preferimos seguir  mirando hacia otro lado, como si no fuesen con nosotros las cosas en lugar de dar un paso al frente…

Por qué …

Por qué …

 

Por qué cuando pasaban semanas en silencio, me preguntaba si se habría cansado  ya, si estaría bien, …  La vida era eso, esperar el siguiente mensaje

No hay comentarios:

Publicar un comentario