31.7.13

como uno de Noviembre

" Parece que fue ayer"  , podría decir pero mentiría, cuando puse un punto final a esa encrucijada a la que volvía  como punto de encuentro , confesionario, o simple reclinatorio donde apoyar las rodillas  y dejar fluir los ideas que  albergaba mi cabeza en ese momento.  El tiempo  se mide en diferente escala  en este aspecto de mi vida. Escribir fue un compañero de viaje importantísimo en algunos momentos, un  reportero narrando mil conflictos interiores,  un buscador de ilusiones, un registrador de instantes efímeros que fueron todo, y en el fondo, nada…

Aquel A+, fue la puerta que se cierra para poder abrir las ventanas, el punto final que nos libera del lastre,  el  cerrar los ojos para poder ver…   Probablemente fue una de las mejores decisiones que haya tomado en los últimos años. A veces uno necesita desnudar su alma, expresar sentimientos y sensaciones  sin metáforas,  colocarse frente a sí mismo y concretar  esos runrunes que nos carcomen por dentro.   Dicen que cuando uno  saca sus ideas de su interior al exterior les está dando alas para que se materialicen…   

Estas líneas sólo son flores sobre algo muy querido, como un uno de Noviembre

23.7.12

A+

Pensé que  iba a ser un cierre temporal,  que llegaría un momento en el que recobrase la ilusión con la que nació este rincón, pero cada vez lo veo más lejano…
Recuerdo que hace mucho tiempo leí un post sobre esos blog,  huérfanos, que quedan abandonados a su suerte, y que hace que los que llegan ahí se hagan preguntas sin obtener respuesta…  Yo nunca quise eso para mis ideas.  
La ventaja de irse uno conscientemente, es que uno tiene  la oportunidad de decidir cómo se va.  Y aunque la idea de irme en silencio siempre me ha seducido, creo que no sería justo.  
Disculpadme, pero necesito irme, cerrar puertas, dejar de dar vueltas en círculo.  Necesito reencontrarme, empaparme de vida, de ilusiones, de sueños, aunque aún no sepa muy bien cómo se consigue eso… 
Gracias a todos los que  de una manera u otra habéis participado de este sueño…
Os llevo conmigo. Sed felices. A+

30.5.12

No queda nada...

Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

José Hierro

11.5.12

Derrumbes y mentiras

Los desfiladeros son heridas cicatrizadas en la piel, pliegues de esta epidermis que va envejeciendo lentamente, pequeños pasos que se abren al toque de una barita mágica… Son lugares de paso, de transición entre el ahora y el después, entre un sitio y el siguiente… Todo parece encadenado, todo parece ser un eslabón de algo, como series de variaciones con repetición indefinida…

Incesantemente, todo gira hasta que algo hace que las cosas se paren. Son derrumbes que hacen que nos detengamos, que miremos de frente y busquemos alternativas…

Tirando del hilo, se acaba deshaciendo la madeja, las farsas se acaban descubriendo y uno no puede dejar de preguntarse por esas mentiras que por mucho que se repitan, nunca dejarán de serlo; por todo ese despliegue de charlatanería barata con el que une se viste sin importarnos que al de en frente le gustaría ver el color de nuestra piel… Mentir no es un juego de disfraces, sino derrumbes que acaban alejando a los que se nos acercan…

La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Proverbio árabe

8.5.12

Caminando

Camino mientras pienso por todas esas veredas que el tiempo se empeña en borrar, por todos esos lugares que nadie transita y que las zarzas se empeñan en engullir, por todos esos momentos que mueren porque ya nadie les recuerda…


Pienso mientras escribo, en esos posos que las circunstancias van dejando en nosotros, en cómo vamos tiñendo los cristales a través de los cuales miramos el mundo, en lastre que arrastramos según avanzamos

Escribo mientras reflexiono, intentado ordenar las piezas de mi puzzle existencia, recolando prioridades, sensaciones y momentos, buscando el camino a seguir en este laberinto en el que me hallo…

Reflexiono mientras camino, a menudo en círculo, esperando encontrar en esas sendas algo que me indique por dónde continuar, qué nuevo cruce coger, o simplemente cómo descubrir algo nuevo, en ese camino que uno transita y transita…

30.4.12

Aún cabalga

Por estas tierras envueltas en polvo, sudor y hierro, la leyenda toma forma, diez siglos después. Los caminos se unen y las veredas se ensanchan, la tierra sigue labrándose pero ya no hay ni mujeres lavando en el río, ni casi rebaños en los campos. Los castillos y atalayas que salpican estas tierras fronterizas, están vacíos. Silencio y más silencio en esta tierra bañada en sangre...

Pienso en los caminos, que a la sombra del turismo se han recuperado (o quizás, inventado), en la cantidad de veredas que uno recorre tras los pasos de alguien o algo… Pienso en el montón de excusas que uno encuentra para justificar lo que uno hace, piensa o siente… como si realmente tuviésemos que argumentar lo que somos, tenemos, pensamos o queremos.. Nos llenamos de las sensaciones, de semillas que germinan en nuestro interior, de momentos gloriosos y algunos fracasos… Somos lo que transmitimos, la fragancia que dejamos, los tatuajes en el alma…

17.4.12

Morado

 Me pregunto si existen las casualidades o si, por el contrario, somos nosotros los que vamos uniendo hechos aislados e independientes hasta formar un collar de sucesos con los que justificar una idea nuestra. Recuerdo que el color de mi camiseta cuando la tuve por primera vez en los brazos era éste, y como, sin darme cuenta, mi armario se ha ido llenando de ese tono…  Las lilas, las violetas y lirios se cuelan en mi vida, en forma de flores o de perfumes, mientras la voz de mi princesita, me recuerda que es su color favorito…  El mío, no- le digo, aunque podría serlo, aunque quizá lo sea,  pero yo me niegue verlo…
 
Pienso en la cantidad de realidades que nos negamos a ver, a admitir; en las veces que cerramos los ojos y el resto de los sentidos para dejar las cosas pasar;  en todos esos momentos en los que secuestramos nuestra voz,  y arrinconamos nuestros pasos… Repaso las ocasiones en las que nos permitimos equivocarnos, en las que necesitábamos vivir algo, aún sabiendo que no nos correspondía, que no era el momento, el lugar, o las circunstancias… pero sentíamos que necesitábamos vivirlo, para  que el  "y si hubiese…" no nos martillease el alma…
Pienso en esta sociedad que no perdona equivocarse, en la que  está mal visto tropezar,  y urge levantarse rapídamente tras la caída…  Falta reivindicar el derecho a equivocarse, consciente o inconscientemente; a permanecer en el suelo el tiempo que estimemos necesario; a ser nosotros mismos, pese a quien pese; a vivir nuestra vida tal  y como nosotros la sintamos, sabiendo que el resto puede esperar,..