13.7.14
Más ver
29.6.14
no son nada...
No habrá carta de despedida, ni palabras que busquen anudar sentimientos y sensaciones a estos quince años. No escribiré un adiós, ni pondré palabras a este tiempo. Me iré a la francesa, sin hacer ruido, simplemente poniendo un pie tras otro sin mirar atrás, para no convertirme en una estatua de sal. Atrás quedan madrugones, anécdotas, retos, horas y compañeros de trabajo. Experiencias de vida, y algunos amigos.
Hasta los cardos, acaban mostrando sus preciosas flores… aunque uno ya no esté ahí para verlas... Sorry! ¡mi brújula ya marca otra dirección!
27.6.14
19.6.14
La cosa más bella es la tranquilidad. Periandro.
De paso. Siempre de paso. Como las estaciones. Como los instantes. Como lo efímero. Como una parada en medio de un viaje a ninguna parte.
Deshojando la flor. Preguntándome qué hago aquí, si tiene algún sentido seguir viviendo en este lugar, sino es el momento de comprar un billete solo de ida. Buscando sentido a una vida que es bien distinta a la que siempre "soñé"…
2.5.14
only one
A veces uno se cansa del mundo, de girar al ritmo vertiginoso de los acontecimientos, de buscar las cosquillas a la tristeza, de levantarse tras otra caída…
A veces uno se cansa de seguir saltando, de arrastrarse sin lograr llegar, de inventar entusiasmos, de reavivar ilusiones, que cada vez tienen menos de eso…
A veces uno sigue por inercia, por esa autoestima que aunque tocada, sigue exigiendo un lugar preferente, porque no hay otra opción que seguir…
8.4.14
De paso, siempre de paso...
Bon voyage!
31.3.14
En mitad de ninguna parte
Hay personas condenadas a olvidarse. Pie sobre un acelerador que nos lleva a otro lugar, a otras circunstancias. Música que se pierde entre el ruido, imágenes que se difuminan entre la niebla, complicidades que se devalúan tras el silencio…
Hay situaciones que nos arrastran, que nos llevan a mitad de ninguna parte, sin un mapa de ruta sobre el que dibujar el trayecto recorrido, ni el que debemos trazar. Pasos que deambulan entre el ayer, cada vez más lejano, y el mañana más impreciso…
Hay momentos sin banda sonora, sin colores, sin fragancia, sin nada que arrope el esqueleto de los mismos… y no necesitan más, para ser inolvidables
3.3.14
El secreto de mi marido. Liane Moriarty
[...] Quizás nada «estaba hecho» nunca para nada. Así era la vida y había que tomarla como venía, tratando de hacerlo lo mejor posible. Siendo un poco «flexible».