22.1.12

Volver al mundo

"A partir de un determinado momento de la vida-ha escrito González Sainz- el mundo se nos va más aprisa. En el origen de esa celeridad suele haber siempre un abandono, o un desengaño, una muerte, un accidente. Entonces el vacío se va haciendo hueco a grandes zancadas hasta dar la impresión de ocuparlo todo, la palabras con que nombramos las cosas y los sentimientos con que las percibimos. Ese abandono o desengaño personales pueden ser amorosos, políticos, de sentido… y a veces se enmarcan en un abandono mayor, histórico. Es el caso de nuestra época, en que el viejo mundo lleva tiempo yéndose a marchas forzadas y los lugares de nuestras vidas y las representaciones de nuestras ideas haciendo agua por todas partes. Hay quien se hace a ello y quien no se da cuenta de nada; quien habita el mundo del fin de nuestro mundo meditando sobre lo que queda de él; y a quien no se le retira el mundo sino que cabalga los dispositivos que lo han sustituido. Esos son los poderosos."
Volver al mundo. J.A. González Sainz

20.1.12

Del derecho, del revés

[...] Los rostros de las mujeres del Círculo del Punto aparecieron en su mente. Le gustaba que fueran desconocidas, ajenas a su historia, a su tragedia. Y cayó en la cuenta de que ella tampoco conocía sus historias. Por lo que Mary sabía, cada una tenía su propio secreto; todas hacían punto para… ¿qué era lo que había dicho Scarlet? Para sobrevivir. Para ellas, era una tejedora, una mujer que podía hacer algo con un ovillo de lana. Sus amigas no se lo creerían. Una vez, de pura frustración, su amiga Jodie había ido y había cosido todos los botones que se le habían caído a Mary o que estaban flojos, diciéndole que era «un caso perdido». Hacía semanas que Jodie ni siquiera llamaba. Como a la mayoría de sus amigas, se le habían agotado las maneras de ofrecerle consuelo.

[...] A veces, una persona a quien no conoces bien es la más idónea para escuchar

[...] Cuando aparecí con aquella maraña de lana, Jen la retiró de la aguja y todos mis errores desaparecieron milagrosamente. Podía empezar de nuevo. A diferencia de lo que ocurre en la vida, o al menos en aquella nueva vida mía en la que me veía obligada a seguir adelante con la ruina en la que me había convertido, el punto me permitía empezar una y otra vez hasta que lo que fuera que estuviera haciendo tuviera el aspecto que yo quería.

Libro:  El círculo del punto (Ann Hood)

13.1.12

Para J.

Contigo he descubierto que la amistad es un paraguas donde refugiarse en los días de lluvia, la mantita de colores con la que arroparse cuando hace frío, la sombrilla cuando el sol aprieta, el arco iris que sigue a la tormenta...

 

Contigo he aprendido que "guapa" no sólo es un adjetivo, sino también un "tú vales", "tú puedes", "adelante", "ánimo", "no te preocupes", "estoy contigo",..

 

Contigo se que no es necesario rellenar todos los silencios, que uno puede hablar cuando quiera, lo que quiera, sin sentir que te juzgan, o simplemente que puedo apoyar mi cabeza en tu hombro, y no decir nada...

 

Contigo he aprendido que las distancias más que geográficas, suelen ser mentales, que la vida son rachitas y que ésto, sea lo que sea, también acabará pasando…

 

Contigo a mi lado, estos últimos años, las cosas han sido mucho mejores...

 

¡¡ Muchas felicidades, guapetona !!

9.1.12

Etapas

[...] Estaba empezando a preguntarme si encontraría algún día a alguien que le fuera a su forma de ser… si habría pasado la etapa en la que las personas tienen aún la capacidad de enamorarse
  Esperando al príncipe azul (Anne Weale)

2.1.12

Un mar de fueguitos

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."

Libro:  Libro de los abrazos de Eduardo Galeano

19.12.11

Cascabel

-¡Ah, muchachito, muchachito, cómo me gusta oír tu risa!
-Mi regalo será ése precisamente, será como el agua...
-¿Qué quieres decir?
La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecítas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...
-¿Qué quieres decir? -Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!

Y rió nuevamente.

-Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo. Tú les explicarás: "Las estrellas me hacen reír siempre". Ellos te creerán loco. Y yo te habré jugado una mala pasada...

Y se rió otra vez.

-Será como si en vez de estrellas, te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reír...
Libro: El principito (Saint Exupery)

Volver a creer

Han tenido que pasar casi una treintena de años para volver a mirarnos a los ojos y vernos. Cuántas veces estuve en tus rodillas estos años, cuántas veces puse en tus brazos lo mejor de mi vida, cuántas veces envidié a tus incondicionales, cuántas veces me hice pasar por ti para ver la ilusión brillar en los ojos
Cuántas cosas tuvieron que pasar hasta llegar a aquel momento… Entre aquel montón de cajas envueltas en brillantes papeles, me dejaste el mejor regalo que me podíais hacer: a creer en vosotros,…
Gracias. Nos vemos  el próximo cinco.

12.12.11

Dime hacia dónde se inclina la balanza

y te diré cómo de  viejo eres ....


Dicen que la vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas, cuando los colores dejan paso a los tonos grises y pardos, y los viajes siempre tienen billete de vuelta.
Bajo las arrugas y las canas fluye, en muchos casos, un espiritu inquieto que, sin correr, sigue caminando saboreando cada paso, viviendo cada día como si fuese el penúltimo,... porque como dicen estos sabios con artrosis y reumas, ellos por ley de vida se irán antes... y nos dejarán el listón bien alto, añadiría yo...
Bienaventurados aquellos que no pierden la ilusión,...