25.2.08

El mejor sitio

Recorrimos uno de esos bellos jardines que regala la primavera y que roba el invierno, donde la vida brota y va de flor en flor. El vuelo de las pizpiretas mariposas robó nuestras miradas. Nuestra voz enmudeció por miedo a romper ese paraíso. No recuerdo cuando se hizo de noche, cuando el atardecer arrebató los colores a la tarde y el trinar de los pájaros dejó paso al frío silencio. Era el mejor sitio del mundo.

Se nos murió el verano. Enterramos nuestros cuerpos bajo abrigos raídos, dejamos que el otoño y el invierno, arrastrasen la suavidad de los pétalos en nuestras manos. Nuestro oasis se borró en algún momento indeterminado de este blanco invierno. Tal vez, sea el momento de abandonar el banco nevado, de recoger los lápices de colores y continuar andando.
Era el mejor sitio del mundo.

10.1.08

Otoños dorados

Se nos murió la primavera. Lo recuerdan los árboles desnudos, los días grises, la niebla de los amaneceres, el frío que corta la cara y recorre las calles como alma que lleva el diablo.

Se nos fue el tiempo. Como las hojas en otoño, como las caricias de la infancia. Sonó el silbato y partió. Sin pañuelos blancos, sin lagrimas pero con la tristeza asomándose por sus ojos.

Hay viajes de ida y vuelta. También los hay sin retorno. Dicen que el corazón es el mejor contrato, el que pone fecha a ese billete de vuelta que no siempre se adquiere. Uno recoge sus cosas mientras mira con melancolía los lugares que uno habita...

Nunca cierro las persianas allá donde voy, por si acaso un día vuelvo, para que la luz no deje de entrar, aunque yo me haya ido. Aunque yo no regrese.

4.1.08

Invierno

Nada importa demasiado si frente a mi tengo un jardín lleno de vida, de ilusiones y sueños, aunque sea en pleno invierno. Ven, caminemos y dibujemos con nuestros pasos el camino a seguir en la nieve. Déjame ir tras de ti, colocando mis huellas en las tuyas, como si fuese tu sombra, el eco de tus palabras. Descansemos un poco más adelante y busquemos en el horizonte esa línea donde la tierra y el cielo se rozan.

Ven, sentémonos en ese banco, al lado de de la fuente donde el alma de las gotas de agua están atrapadas en témpanos de hielo. Hablemos, formemos hileras de niebla con nuestro aliento al respirar. Deslicémonos sin miedo sobre patines de palabras. Avancemos entre los sustantivos dejando atrás las metáforas del otoño, aunque a veces entrelíneas los recuerdos florezcan de nuevo, como ese viento que se cuela entre las ramas desnudas de los árboles.

Ya es invierno. El otoño acabó demasiado rápido, como esos rayos de sol en las tardes del mes de Enero.

31.12.07

Grietas en la memoria


Recuerdo tu silueta recortada en el horizonte.
Tu pelo alborotado por el viento es el estribillo del ayer.
Cosquillas en mi memoria sigue siendo tu sonrisa.
Tu voz, mariposas en mi primavera.

Recuerdo los colores del atardecer reflejados en tus pupilas
El destino dibujado con canas y arrugas en la piel.
Tus silencios, lamentos y miedos

Recuerdo tu mirada perdida en el infinito,
La tristeza asomada al balcón de tus ojos,
Tus promesas levantando el vuelo como golondrinas
que se pierden en el crepúsculo del entonces

Recuerdo el cielo atrapado en tu mirada
Tus manos construyendo sueños que se cuelan,
hoy como entonces, entre las grietas de la memoria

Recuerdo tu perfil dibujado con los tonos violetas del atardecer
La luna llena seduciéndote
Y esas huellas sin destino definido,
que se borran nada más ser marcadas

Recuerdo los nombres que un día lo fueron todo,
Las caricias de la nostalgia en el alma
Los caminos sin retorno de las lágrimas
El bálsamo frío del olvido

18.12.07

Buscando

Hay lugares, momentos, personas que golpean suavemente nuestra espalda para hacernos girar y desviar nuestra mirada hacia otra parte. A menudo, aún sin pretenderlo, hacen que descubramos en el horizonte una silueta entre las sombras, unas gotas de sabiduría, o simplemente un nuevo camino por recorrer. Bocanas de aire fresco, que unas veces son verdaderos huracanes y otras, dulce brisa en la veleta de nuestra existencia. Nombres que dejan de ser comunes para ser concretos, que forman parte de los cimientos de nuestra arquitectura humana. Y sobre ellos, vamos construyendo el día a día, apoyándonos en sus miradas, en sus palabras sabias, en sus arranques de locura y nostalgia.. viviendo y recorriendo a través de ellos esos mundos que aun existiendo, sólo tienen sentido cuando alguien los dibuja en tu retina, les presta su voz y su entusiasmo contagioso…
Hay instantes, imágenes, sensaciones, que existen porque alguien (algo) nos las enseñó de su mano



Buscando las palabras se encuentran las ideas.
J. Joubert

Canas

Los recuerdos son las canas del corazón.
Villiers de l'Isle-Adam

17.12.07

Entre la niebla

En algún lugar de la inmensidad del universo, un segundo se detiene y la vida toma un nuevo pulso. Rescatamos del naufragio pensamientos y recuerdos que un día fueron el norte de nuestra existencia. Estamos hechos de tiempo, de diminutos ladrillos de palabras y silencios, de realidades y sueños. Vagamos por laberintos de sentimientos bajo toldos de incertidumbres y miedos. Frotamos nuestras manos, esperando que al abrirlas la magia de una paloma surja de ella y nos indique el camino a seguir.

Recuerdo su nombre, su silueta recortada en el horizonte del ayer, sus caricias como gaviotas sobrevolando el puerto, su voz que se desvanece como hielo en el desierto… Reminiscencias de un tiempo que se aleja entre la niebla

11.12.07

Estás aquí

Estás aquí. Siempre estás aquí, entre el tic y el tac de un reloj, a caballo entre el primer y el segundo punto suspensivo,...


Eres el tiempo que pasa y queda, el nombre que se repite como un eco, la primavera que nunca se marchita…


Estás aquí. Siempre estás aquí, como el silencio de los amaneceres, como las caricias de los sueños, como las ilusiones en el jardín del mañana…


Eres la magia que se vende en gotitas de rocío, la fantasía que colorea días grises, la metáfora y la poesía…


Estás aquí. Siempre estas aquí, como esas huellas que nos siguen, como esa sombra que nos acompaña... Estás aquí. Nunca te has ido